escucharMás allá del “¿Cómo te fue?” o “¿qué comiste? muchos padres se desconectan de la conversación con sus hijos sin abundar en los detalles que les permitirían saber más de ellos. La psicóloga Susana de Cruylles asegura que si se escucha a los hijos, los padres tendrán la oportunidad de conocer mejor sus inquietudes, sus ilusiones, dificultades, frustraciones, inseguridades. Entre otras ventajas, señala las siguientes:

Se genera un mayor vínculo y apego. Cuando tienes a una persona que te escucha es más fácil abrirse a ella. Si se fomenta la comunicación desde niños es más fácil que en la adolescencia los hijos cuenten con sus padres a la hora de expresarles sus sentimientos o posibles problemas.
Les estamos dando un ejemplo que les servirá de modelo para que ellos escuchen a los demás y generen empatía.
Un hijo escuchado se sentirá importante lo que repercutirá en aumentar su autoestima. La buena actitud incluye las miradas —no basta con escucharle mientras hacemos otras cosas—, los silencios, las caricias…, en definitiva, la expresión emocional también cuenta.
También es una forma inteligente de enterarse de los puntos de vista de los hijos sobre diferentes asuntos de actualidad y que pueden afectarle.
Les ofrece seguridad al saber que hay alguien pendiente de ellos.
Escuchar es dotarles de tiempo de calidad.
Al conocerles mejor es más fácil prevenir ciertas situaciones porque los padres podrán informarles con antelación.
¿Cómo escucharles? Para que la ocasión sea aprovechada al máximo es conveniente:

Buscar un espacio tranquilo, sin muchas distraciones.
Disponer de tiempo para ello para poder estar más relajados y no dejar la conversación sin terminar.
Hay que demostrar y hacer sentir al hijo que le estamos escuchando.
Atender con la mirada y asentir ante sus comentarios.

Ventajas de escuchar a los hijos